India se está embarcando en un esfuerzo masivo de infraestructura para cerrar la brecha entre su creciente capacidad de aviación y la demanda real de pasajeros. El gobierno ha anunciado una inversión de 3.100 millones de dólares (288.400 millones de INR) durante la próxima década, destinada a desarrollar 100 nuevos aeropuertos y 200 helipuertos en el marco de la segunda fase de su iniciativa de conectividad regional.
La paradoja de la conectividad: mucha infraestructura, poco tráfico
A pesar de una década de progreso bajo el esquema UDAN (Ude Desh ka Aam Nagrik), existe un desequilibrio significativo dentro del panorama de la aviación de la India. Los datos de un informe reciente de Crisil Intelligence revelan una sorprendente disparidad entre el número de instalaciones regionales y su utilidad real:
- Participación en infraestructura: Los aeropuertos provinciales ahora representan el 58% de todos los aeropuertos de la India.
- Participación del tráfico: Estos mismos centros regionales manejan solo 2% a 3% del tráfico nacional total de pasajeros del país.
Si bien los aeropuertos en lugares como Mysuru, Porbandar, Jorhat y Shimla han abierto sus puertas con éxito, actualmente “golpean por debajo de su peso”, atendiendo a una fracción de los viajeros que se ven en los principales centros metropolitanos.
Por qué es importante esta brecha
Esta desconexión entre infraestructura y uso pone de relieve un desafío crítico para el desarrollo económico de la India. Mientras se instalan las “tuberías” físicas para los viajes, el flujo de pasajeros sigue restringido. Esta brecha suele estar impulsada por varios factores subyacentes:
- Viabilidad económica: Los aeropuertos pequeños a menudo tienen problemas con las bajas frecuencias de vuelo, lo que hace que viajar en avión sea menos conveniente que las alternativas por carretera o ferrocarril.
- Costos operativos: El mantenimiento de aeropuertos regionales puede resultar costoso en relación con los ingresos generados por los bajos volúmenes de pasajeros.
- Brechas de conectividad: La fase inicial de UDAN se centró en abordar las brechas de conectividad básicas, pero el siguiente obstáculo es garantizar que estas rutas se vuelvan comercialmente sostenibles y se integren en redes de viajes más amplias.
La estrategia de expansión de 3.000 millones de dólares
Al reconocer que la primera fase sentó las bases pero aún no logró la integración masiva del mercado, el gobierno indio está redoblando su apuesta. La nueva fase del esquema UDAN está diseñada para apuntar de manera más agresiva a áreas desatendidas y sin servicios.
Al invertir fuertemente tanto en aeropuertos como en helipuertos, el gobierno pretende:
– Ampliar el alcance de la aviación a regiones remotas.
– Crear una red más sólida que eventualmente pueda soportar mayores volúmenes de tráfico.
– estimulación






















