El gobierno portugués sigue adelante con la privatización de su aerolínea nacional, TAP Air Portugal, debatida desde hace mucho tiempo. Dos grandes grupos de aerolíneas –Air France-KLM y Lufthansa Group– han presentado ofertas formales para adquirir una participación en la aerolínea, lo que indica un posible punto de inflexión en años de esfuerzos estancados. La venta supone inicialmente una participación del 44,9%, con posibilidad de ceder el control mayoritario posteriormente, y un 5% de participación destinado a los empleados.
Contexto histórico y acontecimientos recientes
Portugal ha intentado repetidamente privatizar TAP, pero los esfuerzos anteriores se vieron obstaculizados por la inestabilidad política. El colapso del gobierno de coalición de centroderecha a principios de 2025 descarriló brevemente el proceso, pero las elecciones posteriores restauraron el impulso. La historia financiera de la aerolínea ha sido turbulenta: una pérdida récord de 1.600 millones de euros en 2021 debido a la pandemia provocó un rescate gubernamental de 3.200 millones de euros. Sin embargo, desde entonces, TAP ha vuelto a ser rentable, con modestos ingresos de 65,6 millones de euros en 2022, 177,3 millones de euros en 2023 y 53,7 millones de euros en 2024.
El gobierno espera que una asociación estratégica impulse la rentabilidad a largo plazo, pero los obstáculos regulatorios y la dinámica de la competencia complican el proceso. El ministro de Infraestructura, Miguel Pinto Luz, afirmó que el objetivo es completar la venta dentro de un año, y que el interés podría extenderse más allá de las aerolíneas europeas.
Valor estratégico e interés del grupo de aerolíneas
El principal atractivo de TAP Air Portugal reside en su sólida red con Brasil, África y Estados Unidos. Estas rutas ofrecen importantes sinergias para grupos de aerolíneas más grandes que buscan expandir su alcance global. Air France-KLM y el Grupo Lufthansa, en particular, se beneficiarán de la infraestructura y la posición de mercado existentes de TAP.
La estrategia independiente de fijación de precios de la aerolínea en América del Norte (que históricamente ha rebajado las tarifas de los competidores) también presenta una oportunidad intrigante. Sin embargo, la integración de TAP en empresas conjuntas existentes (que dominan las rutas transatlánticas) cambiaría fundamentalmente su modelo de negocio.
IAG se excluye, Air France-KLM expresa gran interés
Si bien los tres principales grupos de aerolíneas europeas inicialmente mostraron interés, IAG (matriz de British Airways, Iberia y Aer Lingus) se retiró del proceso de licitación, citando un enfoque en las oportunidades de crecimiento interno.
El director general de Air France-KLM, Ben Smith, destacó el compromiso de la aerolínea de preservar el legado de TAP y fortalecer su centro de operaciones en Lisboa:
“Valoramos lo que TAP ha construido durante los últimos 81 años… Creemos firmemente que el próximo capítulo de la historia de la aerolínea debe escribirse como parte del Grupo Air France-KLM”.
Próximos pasos y cronogramas
El gobierno portugués, a través de Parpublica, evaluará ahora las ofertas no vinculantes durante los próximos 30 días. Luego se invitará a los postores seleccionados a presentar propuestas vinculantes en un plazo de 90 días. La aprobación regulatoria sigue siendo un obstáculo crítico, dadas las complejas implicaciones internacionales de tal acuerdo.
Esta medida de privatización es una apuesta de alto riesgo para Portugal, con el potencial de remodelar el futuro de TAP y redefinir su papel en el competitivo panorama global de las aerolíneas. El resultado dependerá de sortear obstáculos regulatorios, asegurar términos favorables y alinear los intereses estratégicos entre el gobierno y el postor ganador.






















